Anoche mientras le ayudaba a mi pareja a revisar alguno exámenes, en las noticias dieron una pequeña nota acerca de un tema que nos interesa a todos; la unión de personas del mismo sexo. La nota mencionaba que el proyecto de ley para validar estas uniones se encuentra en la décima posición en la lista de asuntos por tratar de la asamblea legislativa y que los bandos se dividen entre los que encuentran aberrante esta idea y los que consideran que es discriminación no permitir que las personas del mismo sexo, tengan derecho a hacer válida su unión de forma legal.
A que vengo con todo esto? Bueno no creo que sea necesario que deba ahondar en temas que ya se han comentado en otros artículos y blog's, sin embargo escuchando esa nota, recordé que estos días de ocio me he dedicado a ver las últimas dos temporadas de la serie de televisión "Queer as Folk" que para quienes no tienen conocimiento es una de las series de temática gay mas exitosas en los últimos 10 años.
Uno de los principales temas que desarrollan en estas dos temporadas es justamente el matrimonio gay, en donde vemos a las dos posiciones extremistas; primero la pareja gay estable que contrae matrimonio en Canadá y que compran una casa en los suburbios y viven con sus dos hijos; y por el otro el conocido personaje que se caracteriza por tener una vida promiscua y que tiene una relación que la mayoría consideraría atípica con un joven, donde ambos no tienen ataduras, tienen encuentros con terceros en incluso practican lo que en el ambiente gay llamamos "jugar en pareja".
Anoche justamente el inicio del cuarto capítulo de la última temporada esta "pareja" decía en sus diálogos: "En este momento en que las parejas gay se avientan hacia el matrimonio, es refrescante encontrar una que que se mantiene junta, pero no sola" un comentario realizado después que ambos tuvieran un encuentro sexual con otra pareja.
De nuevo a que voy con todo esto? Pues bien, los homosexuales han luchado durante décadas por la aceptación, por no ser considerados emfermos mentales, han luchado contra la discriminación a nivel laboral y médico, y hoy nosotros nos sumamos a esa lucha, por la libertad de expresión, la igualdad y ahora nuestra última frontera es: El matrimonio.
Pero nos hemos preguntados porque necesitamos esa aprobación?, sabemos que los grupos religiosos y conste que no digo Dios, sino los grupos organizados por hombres y mujeres igual que nosotros, no aprueban nuestro estilo de vida, grupos que profesan paz y amor para todos, pero que odian en secreto a grupos de la población. Yo honestamente no necesito que ningún juzgado me diga si es legal mi relación con mi pareja o no, no necesito que un grupo religioso apruebe que ame a otro hombre, y no necesito que un papel me diga que puedo o no usar un anillo.
Para mi, estar casado o unido a otro hombre no implica una aprobación externa, para mi es un compromiso diario, de amanecer con esa persona y amarle como el primer día, de desearle como la primera vez y de respetarle como el ser humano que es. No digo que nunca se haya cometido un error, me incluyo en ese grupo, pero cuando de verdad te sientes comprometido con alguien, y esa persona se encuentra comprometido contigo, ambos encuentran la manera de expresar ese compromiso.
Hay quienes optan por la monogamia y quienes optan por estar juntos y revueltos con todo el mundo, eso, es una decisión de cada pareja, ni el uno ni el otro tiene la razon absoluta, simplemente ambos casos tienen validéz siempre y cuando ambos en el vínculo se encuentren de acuerdo.
No pretendo exponer mi forma de pensar como la verdad absoluta, pero si me gustaría que pensaran si de verdad necesitamos que alguien nos apruebe nuestras uniones, cuando ni siquiera aprobamos las de nuestros semejantes. Un día comentaba con mi pareja como los homosexuales parecen ser comidos por la envidia cuando ven a una pareja feliz, nosotros mismos lo hemos experimentado, no pueden ver a una pareja que se quiere, porque entonces empiezan las intrigas, las faltas de respeto en bares y discos y demás. Como pretenden ser respetados, ser aceptados y que se nos den derechos legales sobre lo que construyamos con una pareja si pasamos todos los días tratando de separar a nuestros amigos de sus parejas, si nos acostamos con la pareja de un desconocido sin importarle.
Pensemos un poco en esto, talvez no nos merezcamos esos derechos legales, si ni siquiera podemos reflejar un poco de respeto por aquellos que son semejantes a nosotros.
Ruffo Torres Roa
Kudos Ruffo, I liked it alot, thats very true!
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