sábado, 26 de febrero de 2011

Rubén

Noviembre, por la mañana.
Imagen cortesía de http://massoco.tumblr.com/
Es viernes, Rubén se ha levantado tarde, si no se apresura no logrará llegar a tiempo a la oficina; el puesto de director de arte de la galería mas reconocida de la ciudad es todo un reto, y sobre todo, un regalo para un joven de su edad; pues tiene que luchar a diario con los viejos tiburones que se sienten amenazados ante la presencia de las ideas frescas y controversiales que presenta.
Se apresura como todas las mañanas a prepararse, adormilado aún, se levanta de su cama, vestida completamente de blanco, camina solamente en su pantalón de pijama de algodón y se dirige hacia el baño a tomar una ducha; su cuerpo se estremece por la corriente de agua que lo recorre, acaricia sus suaves formas con una esponja; no es musculoso, pero tampoco es demasiado delgado; por el contrario, su cuerpo está muy bien formado cada línea perfectamente colocada en su lugar; siempre trata de negarse a sí mismo un hecho que con el tiempo se ha transformado en algo irrefutable; la consciencia que ese cuerpo es fuente de deseo de muchos e igualmente muchos lo han disfrutado. No le teme al sexo, nunca le ha temido; Mientras recorre su cuerpo con la esponja, llega a su sexo, el cual reacciona de inmediato al contacto; ya está, eso es todo lo que necesita, sabe que tiene poco tiempo pero es inevitable, la excitación ha despertado y sin tabúes disfruta de sus propias formas inflingiéndose placer a sí mismo sin dudar por un segundo; no solo se masturba, sino que recorre cada centímetro de su piel activando todas las zonas erógenas que conoce en sí mismo, no siente pena, goza de su miembro y su mano rápidamente se desliza hacia su ano el cual acaricia con suavidad, no teme, juega con él, disfruta del placer que le provoca sentir como uno de sus delicados dedos se introduce en su propio cuerpo, los minutos pasan y el placer es cada vez mas intenso, de pronto sin poder controlarlo, todo se vuelve oscuro, y las sensaciones se desbordan en su máxima potencia como si la compuerta de una represa se abriera de repente dejando salir las corrientes de agua que contiene en una celebración que pareciera no tener fin; luego de esos minutos de goce pleno, las luces de la realidad vuelven poco a poco y las imágenes vuelven a ser claras, el agua a través de su cuerpo, el vapor en su baño, la paredes lisas y frías, y el tiempo, si ese tiempo que corre y que apremia para que Rubén se apresure para estar listo a tiempo, de lo contrario el metro de las 6:30 de la mañana se irá y llegará tarde a la oficina, un lujo que en este momento no puede darse. Sale rápidamente de la ducha y enciende la máquina de preparar café, y se dirige a su cuarto, sabe que no podrá dejar su cama tendida como acostumbra todas las mañanas, se coloca pieza por pieza la ropa del día, su impecable personalidad se refleja en su atuendo, un bello traje azul hecho a la medida, contrastado por una camisa de color rosa y una corbata de un magenta intenso, como el de las orquídeas que crecen en el jardín que cuida con esmero todas las noches, remata con un par de zapatos de un negro lustroso como la noche  y su peinado perfecto en un cabello muy corto de color negro que cierra la combinación.
No tiene tiempo para desayunar, así que toma rápidamente su taza de café y sale directo a tomar el tren, sale de su apartamento, un hermoso piso ubicado en el centro de la ciudad se encuentra a escasas tres cuadras de la estación, por lo que sabe que si se apresura llegará a tiempo para tomar el metro.
Así son las mañanas todos los días, salir de un apartamento solitario hacia un trabajo que a pesar de ser deseado por muchos, a veces resulta una carga y una lucha sangrienta con los artistas expositores y sus engreídos mecenas. Rubén llega apenas a tiempo pues ya el sonido de la bocina del metro se oye a lo lejos; al llegar camina apresuradamente pero sin perder la compostura para abordar, solo lo distrae por un segundo un rostro desconocido en la ventana, logra observar a través de sus lentes oscuros a la moda el rostro de un hombre maravillosamente bien formado, vestido de forma impecable, lleva un abrigo negro que contrastaba con una hermosa camisa de color rojo vino; le llamó la atención por dos razones la primera porque nunca lo había visto en ese tren, y segundo porque su forma de vestir era particularmente irreverente lo cual le producía una gran atracción. Sin darse cuenta y como si un imán lo atrajera, se encontró sentado a su lado. Le observaba discretamente mientras se decía a sí mismo: ¿Que estoy haciendo? Me había prometido a mi mismo no volver a interesarme en nadie mas. ¿No he sufrido bastante? Sin embargo verlo era inevitable; era demasiado atractivo, demasiado deseable, en un momento noto que el extraño al cambiar de posición se abrió el abrigo y dejo entrever a través del traje unos pectorales exquisitos que se marcaban perfectos a través de la camisa; en ese instante, sintió como una mirada fría le era devuelta por parte del desconocido, una mirada llena de indiferencia e incluso un poco de arrogancia; al sentir esa mirada distante Rubén sintió miedo, y enojo; nunca antes alguien lo había observado con indiferencia. ¿Quién se creía ese extraño? No estaba seguro de haberlo visto en algún bar o discoteca, de todas  formas esa era la forma menos probable que Rubén lo recordara pues no era muy adepto a las costumbres que encerraban el ambiente gay de su ciudad, estaba acostumbrado a conocer a sus parejas –sexuales o formales– en fiestas privadas y en cenas de amigos, donde siempre surgía algún interesado en conocerle.
La indignación de un rechazo al cual Rubén no se encontraba acostumbrado fue tan grande que optó por comportarse de la misma manera, se levantó se sentó frente a él y lo miró fijamente sin que le importara se este se molestaba con la acción. Pasaron los minutos y el desconocido parecía ni siquiera inmutarse con la mirada penetrante de Rubén en la que dejaba ver su furia, pero que en el fondo reflejaba un vacío que el extraño no comprendía.
De pronto, y después de varios minutos de insistencia, parecía que la mirada de Rubén empezaba a hacer efecto sobre el extraño, este, sentía como lo miraba desde el rabillo y cuando no pudo mas rompió el incómodo ambiente de silencio que había invadido el tren:
      Hum! Lindo traje.

Perplejo, Rubén no supo que contestar y en un arrebato de inmadurez propia de su edad solo alcanzó a decir:
      Gracias. Eres muy amable.
      No tienes porque –Contestó el desconocido– Me llamo Camilo por cierto y la verdad me siento muy incómodo de viajar con tu mirada clavada en mi. ¿Te conozco de alguna parte?

Rubén que no daba crédito a las palabras de Camilo, sintió una punzada de indignación en su interior por lo que contestó:
      Me he estado haciendo la misma pregunta. Estoy acostumbrado a las miradas frías todo el tiempo, pero generalmente conozco a mis enemigos.
      ¿Enemigos? Vaya debes ser una persona muy complicada para tener enemigos a tu edad.

El tema de la edad siempre era un tema álgido para Rubén, pues luchaba todo el tiempo tanto en su trabajo como en su vida íntima para demostrar que a pesar de su juventud era capaz de manejar muchas cosas mejor que un adulto.

      Pues si soy muy joven, y en el corto tiempo que he vivido he logrado mucho mas que la mayoría de los hombres que he conozco.
      ¿Y conoces muchos? –Preguntó Camilo, ya no con una mirada distante, sino mas bien con un interés morboso– Me imagino que alguien como tú debe ser bastante conocido.
      ¿Disculpa? ¿A qué te refieres con ese comentario?

Camilo notó que el comentario que había hecho sobrepasaba los límites de la cortesía y buscó la manera de resarcir rápidamente su error.
      Perdona, tal vez no supe explicarme adecuadamente, me refiero que un joven con una apariencia tan agradable como la tuya, debe manejarse en medios donde es conocido por muchas personas.

Rubén entendió de inmediato, pero su consciencia fue mas fuerte en recordarle la promesa que se había hecho a sí mismo de no involucrarse mas con nadie, de pronto se dio cuenta que llegaba el momento de bajarse del tren con lo que se sintió aliviado y buscó como terminar la conversación con Camilo.
      Estamos llegando a mi estación, ha sido un placer conversar con usted… ¿Perdón, cual era tu nombre?
      Camilo –Dijo en medio de una sonrisa encantadora– Y disculpa si te hice sentir incómodo, no soy muy bueno expresándome ante desconocidos, mas si estos atraen mi atención. Y perdona que sea tan atrevido, pero quisiera poder volver a verte algún día.

Por la cabeza de Rubén pasaban una infinidad de pensamientos, pero su corazón que había quedado prendado del desconocido, Camilo, actuó primero que su razonamiento y le obligó a darle a este su número de teléfono.
      Esta es mi tarjeta, si te interesa podemos tomarnos un café.
En medio de una sonrisa de alegría que a pesar de discreta era notable, Camilo tomó el trozo de papel que contenía el número de aquel jovencito exquisito que no le quitaba la mirada, a lo cual contestó – Es seguro que te llamaré para tomar ese café.

Rubén salió del tren y se perdió en medio de la multitud, por un instante se detuvo para buscar a Camilo, y pudo darse cuenta que este le seguía con a mirada desde la ventana del tren, a lo cual lo único que hizo fue despedirse con un gesto de la mano, dar la vuelta y seguir con su camino.
Mientras avanzaba su cabeza se vio invadida por una multitud de pensamientos, no podía creer lo que había hecho, se puso a pensar en si la gente de otros asientos había notado la intensa conversación de ambos hombres o si el hecho de darle el número de teléfono como el más fácil del mundo había sido evidente para alguien mas.
De pronto se giró y notó como una señora lo miraba fijamente y con una mirada inquisidora, de pronto recordó que ella se encontraba sentada a su diagonal en el tren y que la había determinado lejanamente debido a su peculiar peinado que evidenciaba un abuso de los aerosoles para fijarlo. Lo único que acató fue devolverle una sonrisa y desearle un buen día mientra siguió su camino.
Caminó por las calles de…. Llegando finalmente a la puerta del edificio donde se encontraba, estaba a punto de ingresar y saludar a su amiga Marcela cuando la vibración de su celular lo detuvo; efectivamente era Camilo.

miércoles, 21 de julio de 2010

El Armario

Me encontré de pronto una noche colocándome la ropa de dormir y noté que el pantalón que normalmente uso se había roto en una de esas zonas que resultan incómodas –obviamente donde podía quedar a la vista de todos el negocio– de pronto al verlo así, me surgió un sentimiento de nostalgia, pues haciendo cuentas me percaté que venía usando el mismo pantalón de dormir desde hace diez años y medité en lo apegado que me encontraba al mismo.

En ese momento comencé a reflexionar en como se asemeja nuestra a vida a la ropa que usamos, y no directamente a nuestro gusto personal para vestir, sino a todo el conjunto de prendas que poseemos, o sea, a nuestro armario (o clóset, como prefieran llamarlo).

Dándole vueltas a esta idea me di cuenta que si revisamos a profundidad lo que se esconde en nuestros armarios descubriremos que tenemos prendas que poseemos desde hace mucho tiempo, demasiado tiempo en algunos casos, y que generalmente nos rehusamos a deshacernos de ellas por ese apego personal que se genera entre cada prenda y uno mismo. De pronto, encuentras uniformes de cuando estudiabas en secundaria, camisetas que te recuerdan a alguien, algo o algún lugar, pantalones que no has usado en mucho tiempo, ropa interior en estado vergonzoso y lo mas común sobre todo en la población masculina, esas prendas que sin importar que tan rotas, desteñidas o estiradas se encuentren aún se guardan y peor aún se usan. 

Pero, adonde voy con todo esta palabrería sobre la ropa; bueno, viendo en retrospectiva mi propio comportamiento me doy cuenta de cuantas veces he guardado en el armario de mi propia vida, esas prendas que ya se encuentran inusables, viejas, rotas, estiradas; que lo único que hacen es robar espacio y dan esa sensación de llenura pero que en realidad solamente generan un bulto que no le permiten a prendas nuevas ocupar su lugar. Tenemos un apego tal a ciertas cosas en nuestra vida, llámense actitudes, recuerdos, sentimientos o cualquier calificativo que queramos darle que no permitimos que cosas nuevas y mejores lleguen a nuestra vida. Seguimos insistiendo en usar esas prendas viejas y nos provoca una sensación de ansiedad imaginarnos a nosotros mismo tomando la decisión de botar todo eso por temor a ver un gran vacío.

Ya no logro recordar en cuantas ocasiones me he tomado el tiempo de hacer lo que denomino “limpia” del armario, según yo para deshacerme de la ropa vieja, y cuando empiezo a hacerlo siempre tengo una excusa para no botar alguna prenda; esta camisa no porque si la llevo a que le metan por acá o le corten por aquí puedo usarla; este pantalón todavía lo puedo usar en alguna ocasión; esta camiseta la puedo empezar a usar para dormir o para cuando tenga que hacer trabajos en los que deba ensuciarme.

Y la verdad, nunca llevé la camisa a arreglar, la ocasión especial llegó y no usé ese pantalón y las camisetas que uso para dormir siguen siendo las mismas (nota mental, botar esas camisas también). 

De esa misma manera no queremos deshacernos de esas cosas feas en nuestra vida por temor a vernos vacíos, sin nada en nuestras manos, tratamos de arreglar esos aspectos de nuestra vida que no tienen arreglo ya, esas áreas que definitivamente solo pueden solucionarse colocando algo nuevo en su lugar. Siempre encontramos excusas para vivir en nuestro pasado, y no precisamente tomando las vivencias pasadas para aprender y seguir caminando y viviendo el presente, sino vivir paralizado en un pasado que no volverá y que lo único que brinda como recompensa es un sentimiento de frustración, dolor y mucho pero mucho resentimiento.

Definitivamente hay momentos en los que es realmente necesario botarlo todo; perder el miedo a ver el armario vacío, o a que siempre te vean con las mismas prendas, “como una fotografía” dirían algunos; bueno, talvez sea mejor verse siempre con lo mismo pero que por lo menos sea aquello que realmente vale la pena, a que te vean con cosas que lo único que hacen es los demás se pregunten en porque insistes en usarlas. Y si el miedo al vacío trata de detenerte, piensa que para poder llenar un armario con ropa nueva y mas bonita, primero es necesario deshacerse de toda aquella que realmente nunca mas te va a servir.
 
Por mi lado yo dejaré de usar el mismo pantalón de dormir y no lo guardaré, sino que lo botaré y compraré uno nuevo; y también, haré de nuevo una “limpia” de mi armario tomando en cuenta las líneas que he compartido arriba con ustedes, tomando el valor para hacer espacio para las cosas nuevas que vendrán no solo en el armario de mi cuarto, sino sobretodo en el armario de mi vida.

XOXO

Ruffu’s

sábado, 10 de julio de 2010

El Aguacero

El dolor de aquel día solo era comparable con la felicidad de una mañana de viernes –los viernes siempre me parecieron hermosos porque me recordaban el día en que te conocí– me levanté, te di los buenos días te besé y me marché; mientras salía por la puerta un solo pensamiento ocupaba mi mente,  el porque dos sentimientos tan distintos y tan opuestos el uno del otro deban ir siempre de la mano, como si  el balance del universo lo hubiera predispuesto así, como si para vivir una gran felicidad debe compensarse con una gran tristeza o viceversa.

Mientras aquella tarde esperaba sentado en aquel café y veía caminar a la gente de mi ciudad –una ciudad de un color gris que no lograba determinar si se daba por la falta de vida que veía en ella o por la proximidad de un inminente aguacero– recordaba lo contrastante que me parecía a la mañana de noviembre en que te conocí, recordaba que la luz de ese día era particularmente bella en medio de un año en el que había llovido incesamentemente por mas de tres meses. Yo de pie ese día disfrutaba de aquella deliciosa sensación de calor en mi cuerpo, y pensaba en lo feliz que me sentía a pesar de las circunstancias de aquel momento; y de pronto, apareciste tú cuando menos necesitaba que apareciera alguien en mi vida, y desde aquel primer momento quedé prendado de tu rostro, de tu voz, y no dudé en exponer mi corazón y entregarlo a tus manos. Si, esos eran mis pensamientos, mientras notaba que me había acabado el primer paquete de cigarrillos y que mi capuccino recién había llegado.

Pero en un instante controlé mis emociones y me percaté que esos tiempos habían pasado y que ahora se encontraban demasiado lejanos, y mientras el café humeaba en la mesa y el último cigarrillo se consumía en el cenicero, llegaron a mi mente las imágenes de como ese día en que me fui se mezclaban en mi corazón y en mi mente una explosión de sentimientos y pensamientos que me aturdían y me estaban volviendo loco. Fue curioso, todo empezó un viernes y terminó igual un viernes, un ciclo completo que se cerraba y que al mismo tiempo haría recorrer en mi vida raudales de dolor como si aquellas lluvias estuvieran esperando para volver a desatarse sin que nadie lograra detenerlas.

La noche anterior a aquel día te miraba y sentía tu cuerpo cerca del mío abrazandome, acariciandome, me sentía seguro en tu cuerpo, me sentía bien; pero al mismo tiempo sabía que no era suficiente, sabía que deseabas mas y que yo no estaba dándolo –aunque deseaba poder hacerlo– y por alguna razón que no comprendía lo que antes me era sencillo y sumamente satisfactorio de entregar, se volvió incómodo y tortuoso. Sentía que había luchado por tanto tiempo para mantener a flote lo nuestro porque te amaba, y te amaba tanto, pero que en ese momento no quería mas, no podía mas, estaba cansado de sentirme que no evolucionabamos, o por lo menos  que no lo hacíamos juntos, que me llevó a darme cuenta que necesitaba algo diferente, que yo era diferente.

Ya lo había notado, el amor apasionado que sentía por ti meses atras, era distinto, no lograba determinar en qué se había convertido, pero me sentía confundido. Había una mezcla de dolor, sufrimiento y llanto, junto con pasión, confianza y deseo; sabía que tenía que dejarte pero no sabía como hacerlo, no era justo mantenerte a mi lado, por eso decidí marcharme, aunque al partir el dolor me invadía y hacía temblar cada fibra de mi cuerpo, de la misma manera que en otro tiempo lo hicieron tus caricias y tu cuerpo provocando otras sensaciones; y aunque frente a todos parecía estar bien, en mi interior las lágrimas corrían sin cesar.

En ese momento mientras me encontraba sentado en aquella calle, en aquel café me percaté de como ese amor se convirtió en muchas en odio, dolor, resignación, y finalmente en paz; y, aunque aún ahora a veces preferiría haberte perdido con la muerte que saber que estas por el mundo rodando encontré la paz para poder ver hacia adelante de nuevo dejando atrás lo bueno y lo malo que viví contigo para convertirlo que en lo lees hoy, palabras; y digo rodando, porque tenías un hogar, paz y un hombre que esperaba por tí, pero tu egoísmo siempre fue demasiado grande, tu siempre serás como las langostas, que llegan con gran ruido  y en un instante devoran todo a su paso sin tener piedad ni misericordia. Y yo, de pie junto a tu cama, yo, cada noche a tu lado, yo, con el corazón sangrante, me armé de valor y finalmente te dije adios.

Así, recogí los pedazos de mi vida, uno a uno, cada recuerdo, cada sueño, y aquel “futuro” convertidos en escombros, cual sobreviviente de guerra que camina en medio de su ciudad destruida, y que donde vuelve su mirada un recuerdo lo enfrenta; aquel café donde solía sentarse, aquellas tiendas, aquellas calles; todo hecho pedazos, mira a su alrededor y piensa que no queda nada en pie, solo destrucción. Así me sentí al dejarte, así era mi ciudad con cada mirada, la gente solo eran sombras que caminaban a mi alrededor, espectros de un mundo que se tornaba verdoso, sin vida.

Y en aquel café mientras esperaba, vi caminar las multitudes en medio de aquel aguacero que comenzaba, las gotas comenzaron a saltar entre los paraguas, los mercaderes recogían sus mercancías con gran agilidad y la gente corría de un lado a otro para no mojarse con la lluvia como si fueran pequeñas hormigas. De pronto algo sucedió, y aquella lluvia comenzó a diluir ese velo grisáceo que lo cubría todo, y noté como cobraba vida,  mientras tanto algo sucedió y por mis mejillas por primera vez en mucho tiempo corrían lágrimas, como si la lluvia del exterior hubiera activado mi cuerpo y desatado dentro de si mismo su propio aguacero, y de pronto esa lluvia de la cual todos a mi alrededor buscaban refugio ya no me pareció tan terrible, ni tan gris, por el contrario sentía como con cada gota que caía mi espíritu se lavaban las manchas cenizas de habían dejado las antiguas batallas, y que finalmente podía desplegar mis alas y volar en medio de aquel torrente de agua liberadora que caía en medio de las calles. En ese momento se acabo la espera al mismo tiempo que se terminaba mi café, y exhalaba lo último de mi cigarrillo.

sábado, 29 de mayo de 2010

¿Quién decide?


La verdad no estoy muy claro de como comenzar estas líneas. Si el tema de por sí ya es controversial, mucho mas es pensar, que sea un pueblo cuya mayoría está sumido en el bien llamado “Opio de los pueblos” quienes tomen la decisión sobre un grupo minoritario que lo único que busca es igualdad de condiciones de vida.

Así como hace algunas décadas el tema de la unión libre como un estado civil causó posiciones polarizadas por parte  las instituciones religiosas de la época, hoy ya no solo los sectores extremistas de la iglesia católica, sino que sus equivalentes en las iglesias protestantes también han levantado la voz alegando que nuestra comunidad quiere distorsionar la imagen del ente sagrado que ellos llaman matrimonio. De todas maneras no negaré que hay muchas parejas heterosexuales que efectúan el acto matrimonial con una convicción tan real y profunda que es digna de admiración y respeto; y tampoco puedo dejar de referirme a tantos “matrimonios” donde la infelicidad es el común denominador entre ellos.

Definitivamente mi posición con respecto a la realización de un referéndum para tomar una decisión sobre las uniones entre personas del mismo sexo está cien por ciento en contra; como homosexual, me siento ofendido con la simple suposición de que un grupo de personas totalmente ajenas a las situaciones de vida que enfrentamos sea quienes determinen que derechos tenemos o no como seres humanos quienes conformamos la comunidad LGBT. Por otro lado y para ser justo también trato de considerar las repercusiones que puede tener la aprobación de un proyecto de ley como este, que cambiaría por completo a Costa Rica en materia de derechos, convirtiéndolo en un país vanguardista por ser el primero en Centroamérica en reconocer legalmente este tipo de uniones civiles, eso si nos concentramos  en la imagen que proyectaría nuestro país hacia el resto del mundo. Por otra parte, si pensamos en el cambio sociocultural que se desencadenaría, es muy lógico que todos quieran meter su cuchara en este asunto; si bien la homosexualidad, lesbianismo y el bisexualismo  ya no son considerados enfermedades mentales ni físicas, Costa Rica aún es un país donde ser homosexual es sinónimo de pertenecer a un grupo social distinto, fuera de las normas establecidas para el comportamiento regular, por lo cual se sigue viendo como algo “no normal”, todo esto gracias a la fuerte influencia de vivir en un estado clerical como el nuestro donde el pensamiento popular se rige a través de la mente de sus líderes religiosos.

Leyendo un artículo publicado por la Escuela de Psicología de la Universidad de Costa Rica, donde exponen los resultados de una encuesta realizada a 94 personas de diferentes sectores sociales, es impresionante lo mal informada que está la población acerca de el proyecto de ley que avalaría las uniones civiles entre parejas del mismo sexo; y porque subrayo civiles, sencillamente porque que considero que  el matrimonio como lo ven los grupos religiosos, no está establecido realmente bajo los preceptos del amor de Dios, por cual en mi caso particular jamás aceptaría casarme por la iglesia si eso fuese posible.

“La familia es algo sagrado, que tiene que seguir las leyes de los Dios y no las leyes de los hombres…” Ese fue el argumento de una ama de casa rural, en el mencionado documento de la UCR; quisiera encontrar en la biblia donde establece Dios que la unión entre dos personas se llama matrimonio. Pero aunque la biblia si hace mención a la unión hombre-mujer dentro del contexto reproductivo, aún no he encontrado que Dios haya establecido que la unión de ambos deba ejercerse en un ritual llamado matrimonio o casamiento por lo que deduzco que este acto fue instituido por los diferentes pueblos para afirmar un contrato de por vida entre dos personas.

Luego este artículo hace referencia al tema “La unión –entiéndase por matrimonio– es para procrear” siento lástima por toda la población heterosexual que ha vivido desde el principio de los tiempos, pues según sus rituales litúrgicos su unión hacia una persona del otro sexo es únicamente para fines reproductivos cual ganado; según la iglesia (sin importar su denominación) el “matrimonio” no es mas que un acto de perpetuación de la especie y la genética, y el comentario del inicio de este párrafo me hace pensar que no importa si la persona con la que te vas a casar quiere o no hacerlo o si tu mismo lo deseas, simplemente es un acto de obediencia a un requerimiento social por mantener la especie y en otros casos el apellido; y yo pensé que ya en este lado del mundo los casamientos arreglados habían quedado como una práctica oscura del pasado.

De que ha servido entonces la evolución del ser humano, el desarrollo de todo el conocimiento hasta hoy, los avances tecnológicos y científicos, si no podemos soltarnos de pensamientos tan primitivos como este.

Dios odia a los homosexuales. Duro hasta de leer ¿no creen? Pues ese es el pensamiento de la mayoría de los grupos católicos (exceptuando por supuesto a todas aquellas personas que conozco y que son católicos practicantes pero que tienen una visión tan amplia de lo que les rodea que sobrepasa incluso la de muchos otros que se autodenominan ateos, librepensantes o sin religión). ¿Ustedes creen que Dios puede odiar a algún ser humano? ¿Ustedes odiarían a sus hijos? O mas simple ¿Odiarían algo que hubieran creado con sus propias manos? Yo creo que Dios no odia a nadie, sin embargo, si creo que Dios no aprueba una vida llena de desorden, promiscuidad, engaños, envidias y muchas otras prácticas o estilos de vida que son ejecutados por personas de todos los sectores sociales. Si Dios odiara a los homosexuales como afirman muchos, entonces odiaría también a cada sacerdote pederasta, a cada a asesino, ladrón, mentiroso, prostituta, y otros seres humanos que aplican en la larga lista de los llamados pecados.

Veamos que dijo una hermana religiosa de la iglesia católica:

“Está bien duro, es inexplicable, va contra toda razón humana. El matrimonio que desean aprobar no tiene justificación. No entiendo como diputados que son de los que mejores principios religiosos y morales tienen desean esto. Para formar un hogar visto civilmente y no religiosos es para formar una familia y una pareja de homosexuales no puede constituir una familia. Jamás. Va contrario a todo. No tiene ni pies ni cabeza, es una locura : Qué ilusión va a tener una pareja de homosexuales para unirse? Es importante que se tome en cuenta la opinión de psicólogas, doctores y demás profesionales.
Por ejemplo hoy vi a un doctor que dijo que eso no es genético , que se va adquiriendo y que eso tiene cura.“

Tiene razón en algo, ¿Qué ilusión tenemos de casarnos los homosexuales? Vemos a nuestro alrededor y observamos los casos de matrimonio que conocemos, ¿Son realmente felices? En lo personal, son contados con los dedos de una de mis manos los casos de parejas casadas –heterosexuales– que conozco y que puedo decir que son realmente felices. Sin embargo para los que me conocen muy a fondo, saben que sin importar la imagen despreocupada respecto al sexo que me caracteriza, soy un hombre culiolo y romántico, que todavía cree en príncipes azules y que SI se puede llegar a ser feliz y establecer una relación formal…. Y también saben que sueño con llegar a viejo con una pareja con la que haya construido una vida bueno no tan viejo... Pero, como vamos a anhelar una vida en pareja cuando vemos todos los días casos de infelicidad aún en nuestras propias casas, en nuestro barrio, nuestros amigos. Honestamente creo que esa es la razón por la cual no queremos casarnos y es aquí donde espero poder ser claro…. NO nos interesa un matrimonio como el de los heterosexuales, mucho menos uno religioso, simple y sencillamente queremos que se nos trate de la misma manera a nivel legal que cualquier otro tipo de unión civil, llámese matrimonio o unión libre. ¿Para que querríamos afirmar nuestras relaciones de pareja con la persona que amamos en el marco de una religión que siempre nos verá con malos ojos? Respetamos su posición pero no quisiera pensar como sería un matrimonio entre dos hombres o dos mujeres bajo el yugo que los líderes de la iglesia imponen a tantas infelices parejas heterosexuales. Y reitero que conozco algunas de esas parejas que de veras se aman, y que aman a Dios y a su religión y que viven de una forma tan maravillosa que solo pueden reflejar ese amor que se tienen en todos aquellos que los rodean.

Por lo demás no voy a hacer comentarios acerca del tema de si la homosexualidad se cura o no, me da vergüenza cada vez que lo leo.

Es curioso como el rechazo hacia la homosexualidad y la unión civil entre personas del mismo sexo, viene directamente ligado al tema religión e indirectamente a la voluntad de Dios, porque digo indirectamente, simplemente porque no creo que el Papa, los obispos, cardenales, sacerdotes, religiosas y pastores sean la voz directa o determinen la voluntad de Dios. Para quienes creemos en Él sabemos que no necesitaría jamás de la asistencia de un ser humano para para establecer su voluntad.

Por otro lado, muchos jóvenes, y adultos tienen una preocupación con respecto a la unión civil entre personas del mismo sexo; los niños ¿Quién establece para ellos que es el bien y que es el mal? Los padres, los maestros, las figuras adultas que los rodean desde el inicio. Ahora su gran preocupación es que pensarán los niños si crecen con el concepto que ser homosexual está bien y es aceptado por lo demás. Preguntémonos ¿Qué ha sucedido con los niños que hoy son jóvenes y adultos que crecieron pensando que ser homosexual está mal? Respuesta, vemos el montón de hombres y mujeres metidos en casamientos frustrados negando sus verdaderas preferencias por la obligación y el miedo al que dirán, vemos jóvenes homofóbicos que maltratan física y psicológicamente a otros que están descubriendo que tienen una inclinación sexual distinta a la de sus compañeros, y vemos a esos jóvenes agredidos sufrir el maltrato de estos agresores, que puede llevarlos a depresiones sin retorno, suicidio o peor aún a la gran cantidad de hombres y mujeres gay que viven resentidos con la sociedad odiando a todos a su alrededor y desquitando su ira sobre los demás. Como quieren que el ambiente gay no esté lleno de tantos comportamientos negativos, cuando lamentablemente la discriminación que la sociedad ha generado los ha obligado a tomar medidas de escape extremistas para poder afirmar su propia identidad, y no digo que sea la norma, sin embargo creo que es un circulo vicioso donde alguien estableció cierto tipo de comportamiento que se fue expandiendo hasta convertirlo en lo que hoy llamamos nuestra cultura, una con la cual no estoy muy de acuerdo por cierto. La promiscuidad, la fiesta, el licor, las drogas son la imagen mas común que el mundo tiene de la comunidad LGBT, lamentablemente esto es algo que no puedo negar porque incluso yo estuve metido en todo eso, pero ¿Tienen idea de cuantos jóvenes están en esas situaciónes en una búsqueda desesperada del amor y la aceptación que muchas veces no encontraron en sus casas, en su grupo de amigos, en fin, en su entorno? Yo si, porque los he visto cada fin de semana, se sienten liberados por esas pocas horas en las que están bailando en la disco porque ahí pueden ser ellos sin que nadie pueda recriminárselo.

Pero en fin para que hablo de todo esto; simple, aunque mi posición está en contra del referéndum, no puedo hacerme de la vista gorda de que este es un tema que nos involucra a todos, homosexuales y heterosexuales por igual, es un cambio radical para nuestro país y aunque nos cueste aceptarlo si va a influenciar en la vida de todos los costarricenses. En vez de pasar diciendo que nada tienen que opinar los heterosexuales sobre nuestras uniones, dediquemos mas tiempo a informarnos e informar a los demás aspectos claves no solo de este proyecto sino también de tu propia vida. Cuenta tus experiencias, ayuda a otros a entender muchas situaciones por las que pasamos todos los homosexuales, conozco casos de casos y se que todos y cada uno de nosotros también que pueden ayudarte a hacerle entender a los demás que no somos diferentes en muchos aspectos, amamos, deseamos, lloramos y reímos igual que cualquier otro.

Así que no permitas que tu ánimo caiga si el referéndum llega a llevarse a cabo, por el contrario si esto pasa, tendremos que empezar a luchar por abrir la mente de cada persona que nos rodea para que puedan ver mas allá de sus propias narices.

Ruffo Torres Roa

sábado, 10 de abril de 2010

La aberración del señor Méndez

El día de ayer, muchos vieron mi post en facebook relacionado al artículo del analísta de arbitraje el señor Ramón Luis Méndez, honestamente no me voy a tomar el tiempo de atacarlo, sin embargo me parece justo que así como él escribió su nota – nada relacionada con el espacio que ocupa en el periódico – también yo me tomaré el tiempo de exponer algunos puntos que me parece justo que todos podamos leer y compartir; por supuesto, quiero dejar claro que yo no me encuentro indignado ni mucho menos enojado por lo que escribió, por el contrario, me parece risible como una persona puede utilizar sus limitados conocimientos de los textos bíblicos y modificarlos a su antojo para exponer sus propias inseguridades, por lo cual, trataré de no ofenderlo ni denigrarlo ni a el ni a sus criterios, y además me tomaré el tiempo necesario para reeler, revisar y corroborar absolutamente todo lo que escriba en las siguientes líneas – algo que evidentemente él no hizo – por lo demás les dejo los siguientes párrafos para que ustedes los disfruten, comenten si lo desean, ya que tampoco puedo quedarme callado.

Según el evangelio de San Lucas, capítulo 16, versículo 17: “La ley y los profetas eran hasta Juan – el bautista – desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él” y según Romanos capítulo 10, verso 4 “Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” La ley de Moises en el pentateúco es muy clara con respecto al tema de las prácticas sexuales que van mas allá del aspecto reproductivo (Levítico 20,13), en eso estoy de acuerdo con el señor Méndez, sin embargo algo que él no tomó en consideración al escribir su nota es que el mismo Jesucristo fue claro en decir que a partir de su primera venida la ley y los profetas quedaban atrás dejando de lado el pensamiento de un Dios lejano y severo, por el de un Dios de amor y benevolencia; de igual manera el apóstol Pablo en su carta a los Romanos, capítulo 10, verso 3, es claro en cuanto a la situación de la época donde existía una gran apatía acerca si los llamados gentiles (aquellos que no pertenecían al pueblo judío) eran o no salvos, a pesar de esta situación siempre declaró que Cristo puso fin a las antiguas leyes que castigaban y exluían a los hombre, dando paso a una vida de fe y de esperanza para todos “Porque Él no hace acepción de personas” Colosenses 3,25.

Inicio con estos versículos bíblicos por la siguiente razón, primero soy un fiel creyente, y segundo soy homosexual, además he tenido la bendición de adquirir un basto conocimiento de la biblia gracias a los años de estudio que mi madre me inculcó, es por eso que no tengo miedo ni verguenza para expresarme a través de pasajes bíblicos ni trataré de manipularlos a mi conveniencia, sino exponer lo que he aprendido en mas de diez año de estudios.

El día de hoy los homosexuales, lesbianas, bisexuales y transgéneros somos el equivalente de los gentiles en la época de Pablo, somos considerados seres humanos sin derecho a disfrutar de las bendiciones que la vida puede darle a cualquier unión de carácter heterosexual, como el amor, la familia, la paz y el bienestar económico; en lo personal, creo que el señor Méndez tiene todo el derecho a expresar su opinión, sin embargo también existe una responsabilidad que transciende a las percepciones personales cuando se escribe en medio de comunicación cualquiera que este sea, si tanto le incomodaba la opinión de nuestro gobernante, creo que tuvo considerar un medio mas personal y apropiado para expresarse y no a través de un medio de comunicación impreso, que lo único que puede generar es una imagen negativa del mismo al promover un sentimiento de rechazo y de intolerancia, por no decir que de odio. Costa Rica vive momentos de violencia, vemos todos los días como el temor llena nuestras calles, nuestras plazas, nuestros barrios, Ese odio del que hablo está por todos lados, los índices de criminalidad aumentan cada día mas, y nuestros periódicos se dan el lujo de publicar estas notas que desatan la polémica y ofenden a mas de una persona, como pude descubrir el día de ayer a través de los comentarios hechos por personas de la misma comunidad GLBT, donde demuestran que el odio solo genera mas odio.

Esto no es una lucha por quien tiene la razón, esta lucha es por igualdad, por fraternidad, no provoquemos mas un fuego que lo único que lograría sería arrasar con la vida de todos aquellos que amamos, no permitamos que el odio y la ignorancia de uno se convierta en el de todos.

Es muy fácil sacar los textos de la biblia que condenan y atemorizan – de esos hay muchos –, pues es lo que las instituciones religiosas – cualquiera que sea su denominación – nos han enseñado a través de los siglos; que Dios es un juez que castiga y no el padre que ama como lo expone Jesús (Juan 3,16), si bien Gálatas 5, 19-21 expresa literalmente que las obras de la carne son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, herejía, hechicería, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disenciones, envidias, homicidios, borracheras, orgías; nunca dice nada acerca de amar a alguien solo por su género, por que Jesús mismo dijo que nos amaramos los unos a los otros, y perfectamente podría decir que este verso no dice nada acerco de los sodomitas (término referente a las prácticas sexuales de la época que derivan del término “yadha” en hebreo, que se relacionan al abuso sexual, este término es utilizado en la versión original del texto bíblico que narra la intención de los habitantes de sodoma de “conocer” a los visitantes que llegaron a casa de Lot, la traducción actual, puede relacionarse con el concepto de abuso sexual o simplemente de examinación nunca es relacionada con el hecho de sostener relaciones sexuales con personas del mismo sexo) pero para no manipular a mi conveniencia lo escrito, solo diré que amar a un ser humano no viene ligado al género con el que este haya nacido.

Tomemos un ejemplo; David el hombre con el corazón mas agradable a Dios según la biblia, amaba a Jonatán hijo de Saúl como a él mismo, y viceversa, 1 Samuel 18, 3: “E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo” También podemos revisar 1 Samuel 20, 17, incluso el mismo David lloró la muerte de Jonatán en 2 Samuel 1,25-27: “¡Cómo han caído los valientes en medio de la batalla! ¡Jonatán muerto en las alturas! ¡Angustia tengo por ti hermano mío Jonatán! Que me fuiste muy dulce. Mas maravilloso me fue tu amor, que el amor de las mujeres. ¡Cómo han caído los valientes. Han perecido las armas de la guerra! Entonces, si el hombre con el corazón mas agradable a Dios amó a otro hombre mas de lo que amó a sus propias mujeres – y aclaro, no digo que hayan tenido una relación de caracter homosexual – que hay de aberrante como dice el señor Méndez que dos hombres o dos mujeres se amen de cualquier manera.

Muchos saben y abiertamente lo he expresado, no soy un fan del señor Oscar Arias, tampoco soy liberacionista, sin embargo, creo en la justicia y creo que nuestro actual presidente es una persona sumamente inteligente y que tiene un currículum muy extenso – a diferencia del señor Méndez – Si nos ponemos a analizar las palabras de ambos, creo que Ramón fue muy rápido en afirmar que don Oscar fue irrespetuoso tanto de los cristianos de Costa Rica como del mismo Dios, el señor Méndez afirma que el señor presidente denigra la imagen de Dios ante la población de nuestro país y la de Costa Rica ante el mundo, cataloga de aberración la aprobación de derechos civiles básicos que el mismo disfruta, simple y sencillamente porque estos derechos podrían ser aplicados en uniones de parejas del mismo sexo.

Quiero decir que considero ridículo el pensamiento del señor Ramón Luis en la siguiente frase: “Me avergüenzo de tener un presidente que denigre la figura de Dios como tal, diciendo que los homosexuales son puestos por Dios, no me preocupa que nuestras leyes lleguen a aprobar dicha aberración, lo preocupante fueron sus palabras, que cuando el mundo las escucha piensa que todos los costarricenses pensamos igual. Es más, podrían pensar que todos somos homosexuales.” Es más, creo que un país como el nuestro demuestra una notable evolución en cuanto a derechos humanos con el comentario de alguien que ganó un Premio Nóbel, y que sería un modelo para otros sectores de latinoamérica en la lucha contra la exclusión de las minorías si se aprobaran las uniones de hecho.

Además, este señor se jacta de “conocer” a muchos homosexuales; si de verdad conociera a profundidad a unos cuantos, se daría cuenta que al igual que él somos personas creadas por Dios, que amamos, tenemos sueños, anhelos y al igual que él lo único que pedimos es una vida como la de cualquier otro, con las mismas oportunidades y las mismas garantías sociales que los padres de la patria pretendieron heredarnos a todos.

Señor Méndez, los homosexuales no estamos interesados en uniones amparadas en las corrientes retrógradas y condenativas de ninguna religión, sabemos que Dios nos ama como somos pues así como usted fuimos creados a su imagen, lo único que solicitamos es la validéz de los derechos que su esposa e hijos poseen por usted, queremos que nuestras parejas tengan acceso a los bienes conjuntos, a la adopción de nuestros hijos, al seguro social; quisiera usted se sentara y que pensara como sería el mundo si fuera al revés y usted no pudiera darles a ellos todas estas garantías solamente porque tiene una relación diferente a la del resto; si conociera a profundidad a algunos hombres y mujeres homosexuales y lesbianas, entendería estas preocupaciones que muchas parejas viven a diario.

Agradezco al señor Arias por sus declaraciones, lamento que hayan sido a pocos días de finalizar su gobierno, hubiera agradecido mas si hubiera declarado su apoyo mucho antes y que hubiera promovido un poco aunque sea detener, la campaña de intolerancia que se ha desatado en el ámbito legislativo donde grupos que apoyan la iglesia católica y protestante, se armaron en lo que considero una cacería de brujas. Sin embargo, sus declaraciones gracias a Dios fueron comentadas no solo en los medios de comunicación de nuestro país sino de América Latina, y robándole las palabras a mi compañera Gabita “Ojalá hubiera mas homosexuales amándose y menos heterosexuales matandose en trincheras de guerra”.

“Sí debería tener reconocimiento legal. Uno no escoge la inclinación sexual. Eso lo da la naturaleza o Dios. Uno no lo escoge, ni los hombres ni las mujeres” Esas fueron las palabras del señor Presidente, las cosas las da la naturaleza o Dios, ¿Quién sabe? lo único que sabemos es que somos lo que somos y somos felices amando libre y sinceramente.

Creo que lo mejor que puede hacer Ramón Luis Méndez es dedicarse a comentar hasta donde limitan sus conocimientos y experiencias, el futbol tico y su arbitraje. Es realmente vergonzoso ver como el señor critica de manera tan severa a una persona que lo supera por mucho en cuanto a reconocimientos, curriculum y educación.

En cuanto a las declaraciones del gobierno, estamos claros que tenemos un largo camino que recorrer para lograr que nuestros derechos no sean distintos a los de los demás, y espero que cuando lleguemos ahí, volvamos a ver hacia atras y veamos que se logró sin derramar sangre, con la cabeza en alto y respetando a todos aquellos que estuvieron tanto a favor como en contra.

Es por eso amigos, todos, homosexuales, heterosexuales, bisexuales, lesbianas, transgéneros, quiero aclarar de nuevo que mi intención no es generar un sentimiento de enojo, solamente buscaba exponer que hay que tener cuidado con lo que se escribe y se publica, sobre todo en el contexto del artículo del señor Méndez; la biblia es el libro mas vendido de la historia que expone la vida del hombre mas influyente de la historia, un hombre que dedico su ministerio a promover el amor, el respeto, la tolerancia y la aceptación de todos los hombres y mujeres sin importar su condición, raza o estatus social, no es posible que a estas alturas nuestros medios de comunicación publiquen artículos donde se utliza estos textos como si estuvieramos en el pleno oscurantismo de la edad media; ya hemos superado el racismo, el machismo, el feminismo, ahora luchemos en contra de la homofobia, pero no lo hagamos con ataques comparables al del artículo de Ramón Luis Méndez, demostremos que podemos defendernos de otras maneras, sin generar odio, intolerancia y violencia.


Ruffo Torres Roa

domingo, 24 de enero de 2010

Homosexualidad.....

Hola amigos lectores... inicio mi comentario de hoy con una nota que encontré en un periódico de Argentina, donde un lector envía una carta refiriéndose acerca del tema de la homosexualidad.
"El mentado «orden natural» esgrimido para la discriminación de las personas homosexuales es uno más de esos paradigmas que creemos inconmovibles. Crié palomas durante años. En una ocasión el nido fue abandonado por la hembra y el macho formó pareja con otro individuo de su mismo género. Ambos no sólo se turnaron para la incubación: criaron entre los dos a los pichones. La naturaleza suele reírse de nuestros intentos de convertirla en dogmatismo.
"Que la Iglesia Católica atienda a la fe de sus fieles sin pretensiones de imponerla en una sociedad plural, con argumentaciones robadas a la ciencia siempre perfectible."

Mario Alberto Ullmann 
DNI 16.650.017 

Como la mayoría de los que me conocen desde hace mucho tiempo, saben que soy una persona que aunque no practico ninguna religión soy una persona creyente, sin embargo siempre he estado en desacuerdo con la concepción de que el amor de pareja esté limitado a un ser del género opuesto, pues si la misma biblia especifica que el amor no hace distinción y si Dios no hace distinción de personas en su amor según Hechos 10.34, Romanos 2.11, Gálatas 2.6 y otros versículos porque nosotros deberíamos hacerlo.
No voy a profundizar en el tema religioso, pues es un punto de vista muy amplio y me tomaría mucho rato y tendría que mencionar muchísimos versículos, pero es claro que Dios ama a todos sus hijos sin importar quienes sean.
Durante el paso de las generaciones nos han llamado de muchas formas a quienes decidimos amar a alguien de nuestro propio género, pero el término que prevalece aún con mucha fuerza es que nuestro comportamiento es antinatural, pues el ejemplo del texto anterior demuestra que la misma naturaleza reconoce parejas de individuos del mismo género.
Es increíble como una corriente de pensamiento como el cristianismo base sus ideas en el amor fraternal, en la aceptación y en el amor al prójimo, tenga la capacidad de excluir o limitar ese amor que desde el punto de vista bíblico no tiene límites. Sin embargo cada día vemos como se abren las puertas a nuevas formas de amor, cada día mas y mas personas aceptan que una pareja de personas del mismo género puede tener el mismo o incluso un mayor éxito que una familia tradicional, de hecho podemos observar el fracaso del núcleo familiar establecido por el tradicionalismo social, el machismo, el feminismo y otras formas de pensamiento se han encargado de corromper lo que llamamos familia actualmente. 
Viendo estos  puntos, porque no darle una oportunidad a las nuevas familias que crecen día con día. Mantengamos la mente abierta, el homosexualismo no es solo un comportamiento sexual, es una forma de vida, igual de respetable que cualquier otra, simplemente somos personas que amamos a otras personas, de nuestro mismo género, si, pero personas, porque de eso se trata amar.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Nuevos Caminos

Hola Amigos como todos saben, dejé Mandarina hace casi dos meses, realmente fue una de las mejores experiencias de mi vida, ahi conocí a dos personas que realmente se convirtieron en una gran influencia en mi vida profesional y personal, y con quienes adquirí demasiado conocimiento; para el cual no encuentro palabras para agradecerles.

Pero como todo ciclo en esta vida debe tener un cierre, finalmente llegó el mío con ellos, no puedo negar que dolió mucho y que provoca miedo un cambio así, pero ya era mi tiempo de emprender un nuevo camino.
Después de meditar que hacer con mi vida, pues como ustedes saben la situación económica del mundo en general se balancea de un lado a otro y se encuentra mas inestable que nunca, uno no puede darse el lujo de quedarse sin brete así de la noche a la mañana. Desde el principio estaba seguro que necesitaba un cambio de ambiente, ya trabajar en agencia y/o taller de diseño demandaba cantidad de tiempo de mi que en otro momento no me preocupaba entregar pues no tenía nada mas en que entretenerme que mi trabajo. Pero las circunstancias han cambiado y hoy por hoy necesito un trabajo que me permita mayor flexibilidad para hacer muchas otras cosas en mi vida; por lo que he tomado la decisición de tirarme al agua y empezar a trabajar por mi cuenta.
Es por eso que me tomo el tiempo para escribir estas líneas, primero para decirles que no tengan miedo de hacer las cosas por ustedes mismos, el miedo no nos lleva a nada, somos perfectamente capaces de realizar nuestros sueños y proyectos, que se atrevan a seguirlos y alcanzarlos; y segundo para comunicarles que si ocupan de algún servicio no solo de diseño gráfico, sino de diseño en cualquier área (excepto el web, que definitivamente no es lo mío) que estoy disponible y que con mucho gusto les puedo ayudar.
Si están interesados en ver mi portafolio, con mucho gusto les puedo dar una muestra del trabajo que he desarrollado recientemente.

XOXO

Ruffu's