sábado, 10 de abril de 2010

La aberración del señor Méndez

El día de ayer, muchos vieron mi post en facebook relacionado al artículo del analísta de arbitraje el señor Ramón Luis Méndez, honestamente no me voy a tomar el tiempo de atacarlo, sin embargo me parece justo que así como él escribió su nota – nada relacionada con el espacio que ocupa en el periódico – también yo me tomaré el tiempo de exponer algunos puntos que me parece justo que todos podamos leer y compartir; por supuesto, quiero dejar claro que yo no me encuentro indignado ni mucho menos enojado por lo que escribió, por el contrario, me parece risible como una persona puede utilizar sus limitados conocimientos de los textos bíblicos y modificarlos a su antojo para exponer sus propias inseguridades, por lo cual, trataré de no ofenderlo ni denigrarlo ni a el ni a sus criterios, y además me tomaré el tiempo necesario para reeler, revisar y corroborar absolutamente todo lo que escriba en las siguientes líneas – algo que evidentemente él no hizo – por lo demás les dejo los siguientes párrafos para que ustedes los disfruten, comenten si lo desean, ya que tampoco puedo quedarme callado.

Según el evangelio de San Lucas, capítulo 16, versículo 17: “La ley y los profetas eran hasta Juan – el bautista – desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él” y según Romanos capítulo 10, verso 4 “Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” La ley de Moises en el pentateúco es muy clara con respecto al tema de las prácticas sexuales que van mas allá del aspecto reproductivo (Levítico 20,13), en eso estoy de acuerdo con el señor Méndez, sin embargo algo que él no tomó en consideración al escribir su nota es que el mismo Jesucristo fue claro en decir que a partir de su primera venida la ley y los profetas quedaban atrás dejando de lado el pensamiento de un Dios lejano y severo, por el de un Dios de amor y benevolencia; de igual manera el apóstol Pablo en su carta a los Romanos, capítulo 10, verso 3, es claro en cuanto a la situación de la época donde existía una gran apatía acerca si los llamados gentiles (aquellos que no pertenecían al pueblo judío) eran o no salvos, a pesar de esta situación siempre declaró que Cristo puso fin a las antiguas leyes que castigaban y exluían a los hombre, dando paso a una vida de fe y de esperanza para todos “Porque Él no hace acepción de personas” Colosenses 3,25.

Inicio con estos versículos bíblicos por la siguiente razón, primero soy un fiel creyente, y segundo soy homosexual, además he tenido la bendición de adquirir un basto conocimiento de la biblia gracias a los años de estudio que mi madre me inculcó, es por eso que no tengo miedo ni verguenza para expresarme a través de pasajes bíblicos ni trataré de manipularlos a mi conveniencia, sino exponer lo que he aprendido en mas de diez año de estudios.

El día de hoy los homosexuales, lesbianas, bisexuales y transgéneros somos el equivalente de los gentiles en la época de Pablo, somos considerados seres humanos sin derecho a disfrutar de las bendiciones que la vida puede darle a cualquier unión de carácter heterosexual, como el amor, la familia, la paz y el bienestar económico; en lo personal, creo que el señor Méndez tiene todo el derecho a expresar su opinión, sin embargo también existe una responsabilidad que transciende a las percepciones personales cuando se escribe en medio de comunicación cualquiera que este sea, si tanto le incomodaba la opinión de nuestro gobernante, creo que tuvo considerar un medio mas personal y apropiado para expresarse y no a través de un medio de comunicación impreso, que lo único que puede generar es una imagen negativa del mismo al promover un sentimiento de rechazo y de intolerancia, por no decir que de odio. Costa Rica vive momentos de violencia, vemos todos los días como el temor llena nuestras calles, nuestras plazas, nuestros barrios, Ese odio del que hablo está por todos lados, los índices de criminalidad aumentan cada día mas, y nuestros periódicos se dan el lujo de publicar estas notas que desatan la polémica y ofenden a mas de una persona, como pude descubrir el día de ayer a través de los comentarios hechos por personas de la misma comunidad GLBT, donde demuestran que el odio solo genera mas odio.

Esto no es una lucha por quien tiene la razón, esta lucha es por igualdad, por fraternidad, no provoquemos mas un fuego que lo único que lograría sería arrasar con la vida de todos aquellos que amamos, no permitamos que el odio y la ignorancia de uno se convierta en el de todos.

Es muy fácil sacar los textos de la biblia que condenan y atemorizan – de esos hay muchos –, pues es lo que las instituciones religiosas – cualquiera que sea su denominación – nos han enseñado a través de los siglos; que Dios es un juez que castiga y no el padre que ama como lo expone Jesús (Juan 3,16), si bien Gálatas 5, 19-21 expresa literalmente que las obras de la carne son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, herejía, hechicería, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disenciones, envidias, homicidios, borracheras, orgías; nunca dice nada acerca de amar a alguien solo por su género, por que Jesús mismo dijo que nos amaramos los unos a los otros, y perfectamente podría decir que este verso no dice nada acerco de los sodomitas (término referente a las prácticas sexuales de la época que derivan del término “yadha” en hebreo, que se relacionan al abuso sexual, este término es utilizado en la versión original del texto bíblico que narra la intención de los habitantes de sodoma de “conocer” a los visitantes que llegaron a casa de Lot, la traducción actual, puede relacionarse con el concepto de abuso sexual o simplemente de examinación nunca es relacionada con el hecho de sostener relaciones sexuales con personas del mismo sexo) pero para no manipular a mi conveniencia lo escrito, solo diré que amar a un ser humano no viene ligado al género con el que este haya nacido.

Tomemos un ejemplo; David el hombre con el corazón mas agradable a Dios según la biblia, amaba a Jonatán hijo de Saúl como a él mismo, y viceversa, 1 Samuel 18, 3: “E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo” También podemos revisar 1 Samuel 20, 17, incluso el mismo David lloró la muerte de Jonatán en 2 Samuel 1,25-27: “¡Cómo han caído los valientes en medio de la batalla! ¡Jonatán muerto en las alturas! ¡Angustia tengo por ti hermano mío Jonatán! Que me fuiste muy dulce. Mas maravilloso me fue tu amor, que el amor de las mujeres. ¡Cómo han caído los valientes. Han perecido las armas de la guerra! Entonces, si el hombre con el corazón mas agradable a Dios amó a otro hombre mas de lo que amó a sus propias mujeres – y aclaro, no digo que hayan tenido una relación de caracter homosexual – que hay de aberrante como dice el señor Méndez que dos hombres o dos mujeres se amen de cualquier manera.

Muchos saben y abiertamente lo he expresado, no soy un fan del señor Oscar Arias, tampoco soy liberacionista, sin embargo, creo en la justicia y creo que nuestro actual presidente es una persona sumamente inteligente y que tiene un currículum muy extenso – a diferencia del señor Méndez – Si nos ponemos a analizar las palabras de ambos, creo que Ramón fue muy rápido en afirmar que don Oscar fue irrespetuoso tanto de los cristianos de Costa Rica como del mismo Dios, el señor Méndez afirma que el señor presidente denigra la imagen de Dios ante la población de nuestro país y la de Costa Rica ante el mundo, cataloga de aberración la aprobación de derechos civiles básicos que el mismo disfruta, simple y sencillamente porque estos derechos podrían ser aplicados en uniones de parejas del mismo sexo.

Quiero decir que considero ridículo el pensamiento del señor Ramón Luis en la siguiente frase: “Me avergüenzo de tener un presidente que denigre la figura de Dios como tal, diciendo que los homosexuales son puestos por Dios, no me preocupa que nuestras leyes lleguen a aprobar dicha aberración, lo preocupante fueron sus palabras, que cuando el mundo las escucha piensa que todos los costarricenses pensamos igual. Es más, podrían pensar que todos somos homosexuales.” Es más, creo que un país como el nuestro demuestra una notable evolución en cuanto a derechos humanos con el comentario de alguien que ganó un Premio Nóbel, y que sería un modelo para otros sectores de latinoamérica en la lucha contra la exclusión de las minorías si se aprobaran las uniones de hecho.

Además, este señor se jacta de “conocer” a muchos homosexuales; si de verdad conociera a profundidad a unos cuantos, se daría cuenta que al igual que él somos personas creadas por Dios, que amamos, tenemos sueños, anhelos y al igual que él lo único que pedimos es una vida como la de cualquier otro, con las mismas oportunidades y las mismas garantías sociales que los padres de la patria pretendieron heredarnos a todos.

Señor Méndez, los homosexuales no estamos interesados en uniones amparadas en las corrientes retrógradas y condenativas de ninguna religión, sabemos que Dios nos ama como somos pues así como usted fuimos creados a su imagen, lo único que solicitamos es la validéz de los derechos que su esposa e hijos poseen por usted, queremos que nuestras parejas tengan acceso a los bienes conjuntos, a la adopción de nuestros hijos, al seguro social; quisiera usted se sentara y que pensara como sería el mundo si fuera al revés y usted no pudiera darles a ellos todas estas garantías solamente porque tiene una relación diferente a la del resto; si conociera a profundidad a algunos hombres y mujeres homosexuales y lesbianas, entendería estas preocupaciones que muchas parejas viven a diario.

Agradezco al señor Arias por sus declaraciones, lamento que hayan sido a pocos días de finalizar su gobierno, hubiera agradecido mas si hubiera declarado su apoyo mucho antes y que hubiera promovido un poco aunque sea detener, la campaña de intolerancia que se ha desatado en el ámbito legislativo donde grupos que apoyan la iglesia católica y protestante, se armaron en lo que considero una cacería de brujas. Sin embargo, sus declaraciones gracias a Dios fueron comentadas no solo en los medios de comunicación de nuestro país sino de América Latina, y robándole las palabras a mi compañera Gabita “Ojalá hubiera mas homosexuales amándose y menos heterosexuales matandose en trincheras de guerra”.

“Sí debería tener reconocimiento legal. Uno no escoge la inclinación sexual. Eso lo da la naturaleza o Dios. Uno no lo escoge, ni los hombres ni las mujeres” Esas fueron las palabras del señor Presidente, las cosas las da la naturaleza o Dios, ¿Quién sabe? lo único que sabemos es que somos lo que somos y somos felices amando libre y sinceramente.

Creo que lo mejor que puede hacer Ramón Luis Méndez es dedicarse a comentar hasta donde limitan sus conocimientos y experiencias, el futbol tico y su arbitraje. Es realmente vergonzoso ver como el señor critica de manera tan severa a una persona que lo supera por mucho en cuanto a reconocimientos, curriculum y educación.

En cuanto a las declaraciones del gobierno, estamos claros que tenemos un largo camino que recorrer para lograr que nuestros derechos no sean distintos a los de los demás, y espero que cuando lleguemos ahí, volvamos a ver hacia atras y veamos que se logró sin derramar sangre, con la cabeza en alto y respetando a todos aquellos que estuvieron tanto a favor como en contra.

Es por eso amigos, todos, homosexuales, heterosexuales, bisexuales, lesbianas, transgéneros, quiero aclarar de nuevo que mi intención no es generar un sentimiento de enojo, solamente buscaba exponer que hay que tener cuidado con lo que se escribe y se publica, sobre todo en el contexto del artículo del señor Méndez; la biblia es el libro mas vendido de la historia que expone la vida del hombre mas influyente de la historia, un hombre que dedico su ministerio a promover el amor, el respeto, la tolerancia y la aceptación de todos los hombres y mujeres sin importar su condición, raza o estatus social, no es posible que a estas alturas nuestros medios de comunicación publiquen artículos donde se utliza estos textos como si estuvieramos en el pleno oscurantismo de la edad media; ya hemos superado el racismo, el machismo, el feminismo, ahora luchemos en contra de la homofobia, pero no lo hagamos con ataques comparables al del artículo de Ramón Luis Méndez, demostremos que podemos defendernos de otras maneras, sin generar odio, intolerancia y violencia.


Ruffo Torres Roa

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